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miércoles, 14 de abril de 2010

PLAZA DE ORIENTE II




Aunque ya dediqué unas entradas a la Plaza de Oriente permitidme que, dada su belleza, al volver sobre mis pasos en este paseo por la zona, le dedique una entrada más con estas dos fotografías.

La primera es una vista panorámica y la segunda muestra más detalle de la plaza, con la estatua de Felipe IV en primer término y el Teatro Real al fondo.

Como alguna vez me habéis acusado de tomar fotografías sin coches ni personas, en estas no os quejaréis, ¿eh? Coches no hay, por ser peatonal, pero personas sí. No sabéis lo que les tuve que pagar para que posaran como figurantes para mi.

¡Ja, ja, ja, ja!

lunes, 12 de abril de 2010

¡CIEN AÑOS NO SON NADA!






¡Y menos para la Gran Vía!

Hago un inciso, cortando la secuencia de las anteriores entradas, para sumarme al homenaje y a todos los eventos que han sido programados con motivo de la celebración de los cien años de existencia de esta castiza, populosa, cosmopolita y chulapa avenida madrileña.

Cien añitos que acaba de cumplir y aquí la tenéis, tan joven, bella y lozana como nunca.

Que cumpla cien años más y nosotros que lo veamos, aunque se me antoja empresa dificultosa.

Edito.- Como siempre, mi habitual despiste me ha jugado una mala pasada. Se me había olvidado publicar una de las fotos de la Gran Vía que tenía preparada para esta entrada. Concretamente, es la situada en tercer lugar, que es una vista del comienzo de la calle, tomada desde la calle de Alcalá. Pido perdón a los que ya habéis visitado mi blog. El error, como digo, ya está subsanado.

viernes, 9 de abril de 2010

CALLE DE SEGOVIA

Seguimos paseando por la calle Bailén en busca del Palacio Real y pasamos por encima del viaducto bajo el que cruza la calle de Segovia.

Este viaducto fue construido en 1934 para poder prolongar la calle Bailén, aunque hubo que reconstruirlo en 1942, ya que resultó muy dañado durante la guerra civil.

En 1998, el Ayuntamiento de Madrid instaló unas mamparas transparentes de metacrilato porque, algunos suicidas, se empeñaban en medir la distancia desde la calle Bailén a la calle de Segovia con los resultados que podemos imaginar. Si me hubieran preguntado, yo se lo hubiera dicho.

La distancia es de 23 metros.

Con el objetivo pegado a una de estas mamparas, está realizada esta fotografía de la calle de Segovia. Espero que os guste la vista.

miércoles, 7 de abril de 2010

UNA VISTA DE LA CALLE BAILÉN


Después de visitar la Puerta de Toledo, volvemos sobre nuestros pasos por la Gran Vía de San Francisco y se me ocurre fotografiar la calle de Bailén desde San Francisco el Grande.

Me parece una vista curiosa, al divisar en la lejanía la Torre de Madrid en plena Plaza de España. Tal parecía como si hubieran lanzado una bomba de hidrógeno, porque no había un alma por la calle.

Fue un día aciago bajo el punto de vista fotográfico, por lo encapotado del cielo, cuestión que luego me daría un buen disgusto en algunas fotografías en las que había puesto muchas ilusiones y que veréis en próximas entradas. Cuando las miréis, comprenderéis porqué.

lunes, 5 de abril de 2010

PUERTA DE TOLEDO

La Puerta de Toledo está situada en la glorieta del mismo nombre, justo al final de la Gran Vía de San Francisco por la que veníamos paseando.

Sus primitivos proyectos se remontan a la época de la invasión napoleónica, durante la cual, José Bonaparte, ("Pepe Botella" por los lingotazos que se metía entre pecho y espalda), ordenó el diseño de una puerta que adecentara la entrada a Madrid por el antiguo Camino Real de Andalucía. Pero hete aquí, que los franceses tuvieron que salir por pies, siendo expulsado "Pepe Botella", por lo que las nuevas autoridades decidieron encargar un nuevo proyecto al arquitecto Antonio López Aguado, que la proyectó como un arco triunfal al nefasto Fernando VII "El Deseado", que no merecía más triunfos que los que tuviera jugando al tute.

Se comenzó a construir en 1817, siendo inaugurada en 1827.

Como anécdota, diremos que, debido a la construcción de un paso subterráneo justo debajo de ella, el terreno cedió un tanto, por lo que el arco central, que es de medio punto, quedó un tanto deformado, aunque tal deformación es apenas perceptible. Parece ser que no existe peligro ninguno de derrumbamiento aunque, por si acaso, me abstengo de fotografiarla desde abajo.

Debido a la cercanía de la fecha en la que nuestro gran amigo Ripley ha publicado otra fotografía de la Puerta, para evitar suceptibilidades, he decidido procesar la imagen a blanco y negro, dejando claro que no le persigo ni pretendo emularle en la calidad de sus fotos.

Que os guste la muy castiza Puerta de Toledo.

Nota.- Esta entrada está programada con antelación. Teniendo previsto regresar hoy mismo, no os inquietéis si vuestros comentarios no son visibles en un primer momento. Los publicaré nada más llegar a casa.