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viernes, 11 de febrero de 2011

UNA CALLE CUALQUIERA


De un barrio cualquiera de Madrid. Lugares en los que, frente a la pujanza de los tiempos modernos, las nuevas estéticas arquitectónicas, la globalización, el tiempo pareciera haberse quedado parado.

No sé la razón, pero estos lugares me producen cierta nostalgia y algo de tristeza. Los veo como fotos antiguas de esas que, de vez en cuando, están tiradas en un puesto del Rastro en un domingo nublado. Son lugares que se me antojan amarillentos, guardados en un álbum de la abuela, sin haber soportado el paso de los años, perdida su frescura, con ese grano típico y ajados, como muchos de los moradores que sobreviven por aquí.

Me los imagino muy ancianos, arrugaditos, sin saber que son los datos macroeconómicos, la Comunidad Europea o el Producto Interior Bruto, ni comprender ésto de la crisis, porque siempre estuvieron en crisis y recordando...

- ¿Te acuerdas de las verbenas, mujer?

- ¡Claro que me acuerdo! - dice ella - con ojos llorosos.

Y sí, recuerdan aquellas verbenas con olor a fritanga, a porras y churros, con aquellos benditos ruidos, recuerdan que ella quería ese muñeco. Tres tiros, una peseta. Y lo tuvo, ¡vaya si lo tuvo! Le costó a él dos duros, pero rompió las cintas y mañana Dios dirá. Las Vistillas, la línea de metro de Tetuán a Vallecas, los tranvías, la Pradera de San Isidro, las carreras de las medias reparadas en la mercería de la señora Patro con aquella aguja eléctrica, los calcetines remendados, los cuellos y los puños de las camisas dados la vuelta, el botijo, el "afilaor", el "Diario Hablado" de Radio Nacional de las diez de la noche, el cine del barrio, ¡gran programa doble y sesión continua!, "¡Hay patatas fritas y carameloooos, al rico bombón heladoooo!" Y en la calidez y oscuridad del cine, con ese olor a pino que proporciona el acomodador cuando pasa con esa especie de "spray", allí arriba, en el gallinero, las manos cogidas y un beso fugaz y furtivo. "¡Estate quieto, José!", pero deseando que haya más besos, porque hay mucho amor en el aire y la pasión aprieta. Las sillas en el portal y las conversaciones con las vecinas que partieron ya hacia el infinito para no volver, los partidos retransmitidos por Matías Prats y Enrique Mariñas, aquella quiniela que, por culpa de Pahíño, "¡me cago en Pahíño!", que falló un jodido penalty, les privó de ganar trescientas mil pesetas, el cólico miserere de ella que casi se la llevó al otro barrio y que, gracias a la penicilina del doctor Fleming, ¡bendito sea el doctor Fleming!, comprada de estraperlo, puede contarlo, la tabla de lavar la ropa, restregando con el jabón Lagarto, la cartilla de racionamiento, la cocina de carbón, ¡cómo sabía el cocido entonces!, la fresquera, el brasero de la mesa camilla, "¿echamos una "firmita?", el aperitivo de los domingos en la bodega con los amigos que ya no están...

Eran otros tiempos...

- No llores, María. Lo pasado, pasado está.

Y María le coge la mano y sonríe. Le faltan algunos dientes, pero sigue teniendo esa sonrisa maravillosa. La misma que cuando la conoció en aquel baile de las fiestas del barrio y le hizo enamorarse locamente de ella. Porque sí. Porque, a pesar de las necesidades y a pesar de todo, había fiestas en el barrio y muchas risas, mucha alegría y mucha solidaridad.

Y eran felices. Fueron malos tiempos, pero jamás se plantearon una separación ni eso del divorcio. No podrían vivir el uno sin el otro.

- Los jóvenes de hoy no saben amar, mujer.

Y ella asiente.

Sí. Eran muy felices. Me pregunto si lo seguirán siendo.

Yo creo que sí.

En una calle cualquiera, de cualquier barrio de Madrid.

58 comentarios:

Ripley dijo...

bueno, lo cierto es que la poblacion de este barrio es muy variada, hay mucha gente joven, que compra o alquila los viejos pisos por fuera pero nuevos por dentro, mucho indi, algunos actores viven aquí o han venido a ver amigos, la plaza del dos de mayo se llena de abuelos por las mañanas pero tambien de niños. hay en las cercanias muchos clubs de musica, tiendas de discos, restaurantes exoticos...

las fotos me gustan una barbaridad sobretodo la primera, les va de perlas el tratamiento, la pena son los elementos modernos que se cuelan en ellas como los grafitis o algunos coches, veo la segunda foto y pienso en recortarla justo hasta donde empieza el grafiti, he probado tapandola con la mano y la veo mucho mejor, pero como decia jack lemon "nada es perfecto" bueno casi decia eso, varía una palabra pero es la que me hacía falta a mi.

abrazos

Jota Ele dijo...

Has localizado geográficamente el lugar de las fotos, Ripley, y no era esa mi intención.

Soy consciente de que el barrio de Malasaña acoge ahora a una muestra muy variopinta de la población.

Yo quería referirme a un barrio cualquiera, a unas calles cualquiera, en las que sobreviven gentes muy ancianas, marginadas, porque así lo quieren, de la modernidad, ancladas en sus recuerdos.

Recuerdos de unos tiempos que, quizás fueran peores que los actuales pero, en su sencillez, les hicieron felices.

¿Quién no tiene recuerdos?

Me alegro que te hayan gustado las fotografías. El tratamiento es el que pretendía para ilustrar mi pequeña historia.

Un abrazo.

Ángel dijo...

Veo que te has entregado a la nostalgia Jota. En realidad toda la zona Centro de Madrid está poblada de ancianos que aún resisten el empuje de lo nuevo. Y desgraciadamente lo nuevo no es siempre sinónimo de mejor.
Como dice Rip, este barrio se ha repoblado de mucha gente joven, niños, tendencias, nuevos vecinos, en fin que tiene otra vida, en realidad es de las zonas del Centro como más vida, me refiero lejana del ruido de las franquicias, sedes mercantiles y grandes almacenes.

Por otra parte Madrid envejece, las familias jóvenes, en general, hace tiempo que lo abandonaron, alejándose a las nuevas urbanizaciones de los pueblos cercanos.

La primera foto es espectacular, de estampa, de postal de los "50". Enhorabuena.
Un abrazo

Abi E. dijo...

Hola Jota Ele, en esta ocasión me he fijado mas en el texto y no por eso desmerecen las fotografias, pero al leerte me he trasladado a la Briviesca de mi niñez, que salvo la cartilla de racionamiento que no la llegué a conocer todo lo demas me resulta muy familiar de mi infancia aunque las calles no se parezcan en nada, pero el ambiente era ese que describes, el cin, las sillas en el portal e incluso en la calle, las fiestas con olor a fritanga de las churrerias, el Diario Habaldo, el afilaor con su bicicleta y su silbato o como se llamra aquél instrumento con el sonido característico, la "Mari" "recogiendo" las medias, etc.
Aquí ya no queda nada de todo eso y a veces siento nostalgia de esa sencillez y transparencia en las personas.

Un abrazo

Jota Ele dijo...

Quizás me entró la vena de la nostalgia, Ángel. De vez en cuando, no viene mal.

Tienes razón. Lo nuevo no siempre es sinónimo de mejor. Ha traído más deshumanización, falta de solidaridad...

Gracias por tu comentario. Me encanta que te haya gustado la primera fotografía.

Un abrazo.

Luis G. dijo...

Vaya relato más chulo, querido Jota. Me has emocionado. Porque de tu texto cada un@ revive esos años que quedaron muy atrás, pero que el recuerdo los renace como las hojas de los árboles en la primavera.

¡Qué relato m´ás precioso has escrito!

Los discos dedicados.... Para ti, mi amor. Y que San Valentín nos proteja toda la vida.

Y así sigue... Para muchos, claro, afortunadamente.

Y sí, fue la magia de la radio, como dices. Sobre todo la sentimental. ¿Recordáis a Elena Francis?... Sí, fue el "correo del corazón".

Me has emocionado con mis recuerdos, amigo Jota...

Un fuerte abrazo,

Luis.

Luis G. dijo...

¡Ah! que me olvidaba, las fotos son preciosas y destacan ese carisma antiguo, acorde al precioso texto. Qué maravilla de post has creado. Inolvidable.

Semi dijo...

Jota, haz sacado tu vena de escritor y mezclado con la nostalgia, y oye ... te ha quedado un relato muy chulo, tanto que las imágenes pasan a un segundo plano cual decorado de zarzuela. Tienes duende, amigo. Un abrazo.

Jota Ele dijo...

No, Abi. Ya no queda nada de eso. Sin duda, era un mundo, si quieres, más incómodo, pero mucho más sencillo y las personas eran felices con mucho menos. Aquí toma propiedad el dicho de que no es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita. Había alegría, solidaridad y las familias eran grandes y no sólo compuestas por parientes.

Me encanta que te haya hecho revivir viejos tiempos.

Un abrazo.

Jota Ele dijo...

Te diré un secreto, Luis. Yo también me emocioné al escribir esta entrada.

Los discos dedicados, Elena Francis, las novelas de la tarde en Radio Madrid de Guillermo Sautier Casaseca, con Pedro Pablo Ayuso y Carmen Conesa, Matilde, Perico y Periquín...

Algunos de los recuerdos no los viví peersonalmente, pero sí se los oí a mis padres, grandes narradores. Y, oyéndoles, me llevaban a un mundo mágico que los jóvenes no comprenderían.

Y que San Valentín proteja nuestro amor, querido Luis. Porque yo no sé vivir sin amor.

Un fuerte abrazo.

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Luis. Me llena de alegría que te haya gustado el post en general y las fotografías en particular.

Un gran abrazo.

Jota Ele dijo...

¡Ja, ja, ja, ja!

Muchas gracias, Semi.

Lo cierto es que me gusta escribir, aunque no paso de aprendiz de aficionadillo.

Me alegra que te haya gustado la entrada. Efectivamente, en este caso, la intención era que las fotos fueran un simple decorado para una historia sencilla.

Te agradezco mucho lo del "duende".

Un abrazo.

JARA dijo...

Me entusiasman estas fotos envejecidas. De acuerdo con algún comentariasta, la pena es que sobran algunos elementos, como los graffitis.
El texto le va que ni pintado.
Un abrazo.

Mª Angeles y Jose dijo...

Hola solazo!

Felicidades ;-)) Me encantan los procesados de estas fotos.

Jota El relato de hoy me encanta:

La vida en los pueblos va muy por detras de la capital, te puedo asegurar que aqui en verano en las calles sobre todo de los extremos, donde la gente se conoce de toda la vida,en verano se sigue saliendo al fresco por la noche,cuando una vecina necesita algo(Sal, patatas...)Lo pide ,en asas calles aun sigue respirandose algo del pasado

Tienes razón al decir que Fueron malos tiempos,Como tu sabes yo tengo casi 20 años! Aunque no te lo creas, que pasa?Pero recuerdo con gran cariño muchas de las cosas que hoy nos cuentas.Recuerdo como los niños saliamos a jugar a la calle y apenas pasaban coches, las casas estaban abiertas siempre y nadie te robaba, la ropa se tendia en cordeles en la puerta de la casa al solecito,Por las tardes las señoras salian al solecito en invierno para hacer sus costura......Yo los recuerdos como tiempos muy felices.

Jolin! hasta me estoy emocionando recordando....

Gracias por hacerme recordar,Viene muy bien de vez en cuando.

Besos

Jan Puerta dijo...

Los que tenemos cierta edad, nos asalta la nostalgia y la añoranza por todo aquello que vivimos en primera persona y hoy solo es un pequeño recuerdo en el tiempo de nuestra vivencia.
Recordar lo vivido. ¡Que gran ejercicio amigo!

Jota Ele dijo...

Me pensé lo de los graffitis, Jara. Decidí dejarlos tal y como son y están.

Si bien hablo de recuerdos, los protagonistas de mi pequeña historia, "viven" en estas calles en el presente y, por tanto, "ven" estos graffitis todos los días.

Me alegro que te haya gustado la entrada.

Otro abrazo para ti.

Jota Ele dijo...

¡Hola Solete!

¡Ja, ja, ja, ja!

Jamás me he he permitido dudar, ni me permitiré de tus veinte años. ¡Faltaría más!

Muchas gracias por tu felicitación, solete. Me encanta que te hayan gustado tanto las fotos como mi "pequeña historia".

Está claro que, en los pueblos, siguen algunas de las costumbres de antaño y eso es maravilloso. En las grandes ciudades, todo lo que recuerdan mis queridos "viejecitos" pasó a mejor vida y prima el individualismo, la deshumanización y la falta de solidaridad, salvo excepciones.

No te me emociones, a ver si vas a estropear el teclado del ordenador nuevo con la llantina nostálgica.

¡Ja, ja, ja, ja!

Besazos.

Jota Ele dijo...

Así es, Jan.

De vez en cuando hay que hacer un ejercicio de recuerdo, de nostalgia, aunque si perder el norte de los tiempos que vivimos en la actualidad.

Un abrazo.

emejota dijo...

Hoy te has levantado "sembrao". ¿Sabes? a veces me preocupa recurrir tanto al recuerdo, pero seamos realistas, es nuestro verdadero patrimonio y con el tiempo este aumenta. Esloquehay. Un fuerte abrazo.

Jota Ele dijo...

¡Ja, ja, ja, ja!

Hay días, Emejota, que uno está inspirado y años que no está uno para nada. Quizás sea hoy uno de esos días.

Tu lo dices. Los recuerdos son un patrimonio inembargable y, a veces, está bien recordar quiénes somos y de dónde venimos.

Siempre que estos recuerdos no nos hagan perder la perspectiva.

Muchas gracias por tu comentario.

Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Pues siempre lo he dicho, tus fotografías son grandiosas y ese tu Madrid, aunque sea una simple calle tiene ese sabor a humano y cálido. Tu texto es una verdadera maravilla y una gran verdad.

Mis felicitaciones Jota Ele, tienes la magia en la pluma.

Besos.

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Aída.

Aunque no creo merecer tus elogios, me llenan de satisfacción.

Me alegro haberte transmitido esa calidez y humanidad de "mi" Madrid.

Besos.

Flor dijo...

Tu entrada está llena de nostalgias de otros tiempos. Me gustan tus fotos y yo también quedo nostalgica cuando veo fotos de cuando era jovencita, de los viajes, de la familia que ya no está.
Es verdad, lo pasado, pasado está.

Besos y cariños.
Flor

Ana Manotas Cascos dijo...

Jota Ele, como Angel pienso que casi toda la zona centro esta poblada de ancianos resistiendo el empujón de lo nuevo.
El procesado de las fotos le da mucha nostalgia.
Saludos

Ignacio Santana dijo...

Vaya!!!...me has emocionado y todo, Jota Ele...será porque los años empiezan a hacerme más sensible o quizás porque siempre lo he sido...y porque cada día valoro más pequeños detalles e historias de antaño...

Muchas gracias por compartir algo tan entrañable y delicado...las fotos tienen un procesado muy adecuado y acorde al texto...un gran abrazo, amigo mio!!! ;)

Jota Ele dijo...

No es buena la nostalgia muy frecuente, bella Flor.

De vez en cuando está bien, pero no por hábito.

Hay que vivir el presente y mirar con optimismo hacia el futuro.

Me encanta que te gusten las fotos.

Besos.

Jota Ele dijo...

Hay muchos barrios antiguos de Madrid poblados de ancianos, Ana pese a que, muchos de ellos están siendo repoblados por gente joven que gusta de esos lugares. renovando esas casas y dotándolas de todos los adelantos.

Me alegra que te hayan gustado las fotos.

Saludos.

Jota Ele dijo...

¡Ja, a, ja, ja!

Serán los años, Ignacio, que van haciendo mella.

Me encanta que te haya gustado la entrada de hoy.

Un abrazo.

maria candel dijo...

Preciosa entrada Jota Ele, recordar viene del latín "re-cordis" que significa volver a pasar por el corazón, y así lo hemos sentido hoy.
Feliz fin de semana.

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, María.

Efectivamente, la etimología de "recordar" es la que tu muy bien aclaras.

He querido pasar por nuestros corazones viejas vivencias.

Me satisface que así lo hayas entendido.

Yo también te deseo un fin de semana muy feliz.

Juan Carlos dijo...

Bueno Jota... de las fotos te puedo decir que la primera, si no fuera por los coches modernos y los ya típicos bolardos que aparecen como setas, sería intemporal totalmente. Muy bueno el tratamiento. La segunda también está muy bien con ese tratamiento granulado.

No conocía yo tu vena escritora, nostálgica de aquellos tiempos que se fueron en que, como he leído más arriba, y más en los pueblos, se podía salir a la calle a jugar, los coches, los pocos que había, no iban a toda velocidad y no había peligro de atropello, la gente se tomaba las cosas con tranquilidad... En fin, todo un recuerdo. Te ha salido muy bien.

Un abrazo.

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Juan Carlos.

Entre las diferentes venas que recorren mi cuerpo y mi alma sí hay una escritora aunque, como digo, no paso de ser un aprendiz de aficionadillo.

No sólo en los pueblos. También en las ciudades so podía jugar, incluso al fútbol, sin mayor peligro que el de estar ojo avizor por si pasaba un coche.

Me satisface que te haya gustado la entrada. Habrá que ir pensando en otras incursiones en el mundo de la escritura.

Un abrazo.

Mª Angeles y Jose dijo...

Bonita calle de ese Madrid tuyo que lo has querido trasladar con gran exito a los tiempos que cuentas en tu relato, te felicito querido amigo.

No me emociono porque estoy toooooo el dia liado con mi ordenata, formateando y poniendo de nuevo esos programas que nos hacen disfrutar con las fotografías, asi que no me emociono, jajaja.

Joder que tiempos de cuando uno era joven, bueno mas joven porque todavia estoy de mu buen ver, jajaja si es que ya no tengo abuelas. Me acuerdo cuando todavia vivia en La Linea, cuando mi tio Antonio se compro su primer motocarro para repartir dulces, que bien me lo pasaba cuando llegaba y lo aparcaba en la calle, eso si, sin cerrar y sin alarmas, jajaja. Me metia dentro aunque fuera verano y se estuviera a mas de 40º, como disfrutaba soñando conducir aquel cacharro que para mi era el mejor de los Mercedes, si amigo Jota, la vida del pobre fue dura y sigue siendo, ahora no soy rico, jajaja ya quisiera yo, pero antes con poco, eramos felices.

Y como no, aquellos guateques, jajaja que buenos, queriendo meter mano a toda chica que se pusiera por delante, jajajaja. Y muchos mas recuerdos que me faltaria blog para relatar.

Muy buena entrada querido amigo.

Un abrazo

Jose Casielles

http://www.casielles.es

SUSURU dijo...

Todo un pasado histórico muy bien ilustrado con fotos y palabras.

Gracias x pasar x mi blog.
No importa disentir. Eso es bueno, a veces se abren debates muy interesantes.

La escritora de ese libro es una psiquiatra, que a mi modo de entender tiene una mirada diferente y muy oportuna con respecto a la psiquis de las mujeres.

Lamento no estar de acuerdo contigo, pero no por eso dejaremos de visitarnos.

besos y buen finde!!!!

Leovi dijo...

Un bonito efecto de foto antigua. Para mi estas calles son las más poéticas y las que más nostalgia me traen de los años que viví en Madrid, de los mejores de mi vida, en plena Movida Madrileña y fresca juventud. Yo viví en calles como estas, en un a buhardilla en la misma calle de Lavapies y después en una callecita al lado de la plaza de Cascorro. Un saludo.

Lito dijo...

La nostálgia Jota Ele, que nos asalta de vez en cuando. No sé si eran malos tiempos, creo que simplemente otros tiempos.Por que ahora, en que estamos, en buenos o malos tiempos. Yo no lo tengo claro.
Lo que si creo que antes había más solidaridad y se disfrutaba más de lo que había, mucho o poco. Ahora nos hemos acostumbrado a vivir más deprisa y ocuparnos sólo de nosotros. Hemos perdido muchos valores.
Puede que la gente mayor que viva en estas calles no se haga tantas preguntas y simplemente deje el tiempo pasar.
Un abrazo.

Pizarro dijo...

Bellas imagenes en blanco y negro, y emotivo relato.
Saludos y buen fin de semana.

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Casielles.

Comprendo que no te emociones. Tener un asco de ordenador al que le entran virus por todas partes impide cualquier tipo de expansión emocional.

¡Ja, ja, ja, ja!

Un abrazo.

Jota Ele dijo...

Nada que lamentar, Susuru. En la discrepancia esta la riqueza de la diversidad.

Claro que, el hecho de que el artículo que muestras en tu blog esté escrito por una psiquiatra, no me dice gran cosa. Como en cualquier otra profesión en la vida, hay psiquiatras bueno, regulares y malos.

Si ésto es lo que piensa sobre la "psiquis" de la mujer, me parece que flaco favor hace.

Por lo demás, te agradezco muy profundamente tu comentario sobre mi entrada.

Yo también te deseo un feliz fin de semana.

Besos.

Jota Ele dijo...

Pues, mamaste bien el Madrid "profundo", Leovi.

Puedes hablar con conocimiento de causa.

Saludos.

Jota Ele dijo...

Puede ser, Lito.

Tienes razón. Habría que reflexionar mucho sobre qué tiempos fueron o son mejores o peores.

Un abrazo.

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Pizarro.

Me alegra que te haya gustado la entrada.

Saludos.

Catarina dijo...

Aquí la Amish con su carro descapotable Amish-vip no te quepa duda jajaja...
Que bonita entrada Jota, me produce cierta ternura el diálogo, cuantas cosas nos pasan por delante y cuantos recuerdos, las fotografías con un procesado de lo más evocador, nada, que has puesto ñoña a la Amish-vip...:)))

un beso y buen finde

Mar dijo...

¡Qué historia!.
Has hecho que me traslade a un lugar y a un tiempo que no he vivido... Eso tiene mérito, eh?... porque, por muy viejecita que esté, pues no, no lo he vivido... (te voy a dar yo a ti... viejita) y sólo por películas, y por tus palabras, puedo imaginar ese tipo de vida y de conversación.

Me impresionó tu frase: Los jóvenes de hoy no saben amar...

Eres un genio, niño. Y, las fotografías,... en fin... Me repito...

Feliz Domingo y besazos.

MIESFE - 64 dijo...

Hola Jota . como te as currado esta entrada llena de nostalgia ,es bueno recordar el pasado ,pero como no volverá mejor mirar hacia delante que aun nos queda mucho por caminar,esto espero claro.
Me han gustado las fotos con este tratamiento envejecido pega mucho con el texto
Un abrazo

Jota Ele dijo...

¡Ja, ja, ja, ja!

¡Hola Amish VIP!

¿Tas ñoñita tu?

Bueeeeeno. Más o menos es lo que se pretendía.

Me encanta que te haya gustado la entrada.

Besos y feliz domingo.

Jota Ele dijo...

¡Ja, ja, ja, ja!

¿Qué quieres? En tu entrada quise entender que eres una ancianita desvalida. ¡Ja, ja, ja, ja!

En cuanto a mi frase... Eso es lo que creo, Mar. Yo he visto a mis padres y a otras muchas parejas ancianas enamoradas como el primer día o quizás más. Enamoradas de verdad. Ahora prima la pasión, lo físico, sin dada de trás que sustente un verdadero amor. No hay empatía, no hay entrega, no hay sacrificio. Por eso, cuando la pasión se acaba, al no haber nada detrás, todo termina como el rosario de la aurora. Sé de algún caso que se ha producido un divorcio al mes del matrimonio.

Y no es eso, no es eso.

Muchas gracias por tu comentario, bella.

Feliz domingo para ti también.

Besazos.

Jota Ele dijo...

No es del todo malo rendirse a la nostalgia de vez en cuando, Miquel.

Sin embargo, estoy de acuerdo contigo. Jamás debemos perder la perspectiva del presente y mirar hacia el futuro.

Me alegro que te haya gustado esta entrada.

Otro abrazo para ti.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Buen domingo.

Preciosa fotografía, con sus adoquines y todo.
Precioso relato digno del día de los enamorados que se celebrará mañana.

Mi más sincera enhorabuena.

Besos, Montserrat

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Montserrat.

Buen domingo para ti también.

Un abrazo.

Estrella Altair dijo...

Me ha gustado la entrada Jota, sobre todo por que hay mas texto y es muy sentido y me gusta.

pero sinceramente,no creo que ningún tiempo pasado fuera mejor que el presente..

Un beso

Jota Ele dijo...

No creo yo haber afirmado que cualquier tiempo pasado fuera mejor que el presente, Estrella.

Cada época ha tenido sus ventajas e inconvenientes. Pero, si hablamos de amistad, humanidad y amor, no cabe duda que, esos tiempos a los que me refiero, fueron mucho mejores. Quizás obligadas las personas por la necesidad, pero hoy día prima el individualismo, el quítate tu que me pongo yo, la deshumanización más flagrante. Yo lo veo casi a diario.

Me alegra que te haya gustado la entrada.

Otro beso para ti.

ANRAFERA dijo...

Estupenda las tomas con un buen procesado , muy a tono con el texto expuesto, trasladandonos a otros tiempos...de cualquier calle, lugar o ciudad. Saludos Jota Ele. Enhorabuena.
Ramón

Jota Ele dijo...

Muchas gracias, Ramón.

Esa era precisamente la intención.

Me alegra que te haya gustado la entrada.

Saludos.

Marìa Lorenzo dijo...

Me has emocionado con esta imagen y este relato...Tiempos pasados que ya nunca volverán, pero que siempre estarán ahí, mientras alguien como tú, los traiga a nuestra memoria en forma de imagen y palabras tan bien relatadas....Me gusta mucho este blog y me quedo por aquí con tu permiso.....sería para mí un honor que te pasaras por el mío.....Enhorabuena y respecto al letrerito de Desigual, pienso que yo también me estoy haciendo vieja, sobre todo al ver horrorizada esas vestimentas imposibles.....en fin...los años que nos cambian a todos.Un saludo

Jota Ele dijo...

¡Hola María!

Bienvenida a mi blog y te agradezco mucho tu elogioso comentario, esperando verte por aquí nuevamente y con frecuencia.

En esta entrada, hice un pequeño ejercicio de retrospección, sin duda alimentado por la nostalgia que me producen estas calles antiguas y sus moradores.

Respecto a esas "vestimentas imposibles", así es la vida. Pero, viendo tu fotografía, eres de todo lo bueno que se pueda decir, menos vieja. Simplemente, creemos en otro tipo de estética. Confieso que, cuando veo alguna muchacha jovencita con esas vestimentas, siempre pienso cómo podrán vestirlas siendo lo más antifemenino que existe.

El honor será mío visitar tu blog, cosa que me apresuro a hacer.

Un cordial saludo.

Campurriana dijo...

Jota Ele, me has hecho llorar. No es que sea complicado, la verdad (no se lo digas a nadie pero debo reconocer que soy muy llorona)

Pues eso. Que me has hecho llorar pero me ha encantado.

Jota Ele dijo...

¡Ja, ja, ja, ja!

Tampoco es para tanto, mujer.

Bueno, si te ha gustado, tampoco te recriminaré las lagrimillas.